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Cómo verificar la calidad ambiental de las construcciones antes de su ocupación

November 2020

El certificado de eficiencia energética nació a partir de la Directiva Europea Eficiencia Energética 2018/2002 con el objetivo de poner en valor la eficiencia energética del inmueble, informando al usuario de la demanda de su edificio para alcanzar adecuadas condiciones de confort térmico en su interior.

La demanda energética no depende tan solo de los centímetros de aislamiento que se hayan colocado en obra. Hay muchos factores que influyen en el resultado final, desde la orientación, la calidad de las ventanas, el diseño arquitectónico o la eficiencia de los sistemas de distribución y generación de calor y frío.

El certificado engloba todos estos aspectos y ofrece una información que ayuda a constructoras y promotoras a mejorar sus construcciones. Esto facilita a futuros/as usuarios/as a tomar decisiones desde una perspectiva energética.

De la misma manera, los materiales de construcción que se utilizan en el transcurso de las obras cuentan con sus certificados de idoneidad y calidad. A través del marcado CE y documentación complementaria, las fichas técnicas y las fichas de seguridad, podemos obtener información sobre las características técnicas de los materiales y, en algunos casos (a través de la ficha de seguridad química), sobre posible presencia de contaminantes en el ambiente interior.

La promotora/constructora puede informar sobre los materiales empleados y los sellos o etiquetas ecológicas de los mismos. Sin embargo, estas certificaciones no siempre recogen información sobre su contenido en posibles contaminantes. Contaminantes que condicionan la salud de un espacio desde la perspectiva de la calidad del aire interior, especialmente importante en la actualidad. Tampoco se recoge el comportamiento real del edificio. Es decir, que los materiales tengan sellos ecológicos, no significa necesariamente que los espacios finales construidos sean saludables.

Certificación IAQ

En este sentido, en inBiot ofrecemos el certificado IAQ. Un servicio de certificación de la calidad del aire interior, válido tanto para obra nueva, obra interior o rehabilitación, donde se busca evaluar las condiciones del edificio terminado, sin ocupación y con la instalación de ventilación en funcionamiento, sea híbrida o mecánica.

Un certificado que incluye la monitorización de la calidad del aire una vez terminada la obra. A partir de los datos monitorizados se analiza la evolución, los indicadores de confort y bienestar y los percentiles de cada uno de los parámetros, que quedan reflejados en un documento gráfico que aporta información sobre cómo los materiales utilizados condicionan las emisiones al aire interior. Esta información es ponderada y graficada, para su fácil interpretación.

De forma complementaria se ofrece el servicio de monitorización post-ocupación, que permite a promotor/constructor/usuario evaluar el efecto de la ocupación (higiene, uso, limpieza), además de validar los sistemas de climatización y ventilación.

La validación de este servicio ha venido de la mano de la constructora navarra Abaigar S.L. Una constructora sensibilizada con la calidad ambiental de sus construcciones y preocupada por dar pasos hacia una construcción más saludable. Apostar por salud y sostenibilidad en arquitectura requiere de evaluar las condiciones de partida, analizar el potencial de mejora e implementar estrategias, cambiar materiales y/o ajustar soluciones.

Este servicio no exime ni a la constructora/promotora ni al usuario de la responsabilidad de construir y habitar con la salud y sostenibilidad como principal objetivo de sus actuaciones. Es un servicio que ofrece datos y que permite evaluar el potencial de mejora y poner en valor construcciones saludables.

La calidad del aire interior es el factor más determinante para asegurar la calidad ambiental de nuestros espacios construidos y, en definitiva, la salud de las personas que los habitamos.

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