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La monitorización de calidad delaire interior pasa a funcionar como un elemento más dentro de la infraestructura de automatización del edificio, interactuando con el resto de dispositivos conectados al sistema.
inBiot ya había trabajado con Siemens en un proyecto con Siemens Suiza y Pictet Group: 65 unidades de MICA WELL conectadas vía Wi-Fi para el envío y visualización de datos y Modbus RTU para la comunicación directa con el BMS.
Con Connect Box el escenario es otro. Hablamos de una pasarela inteligente que soporta 11 protocolos y trabaja con más de 800 dispositivos de 150 fabricantes. Al integrar MICA aquí, la calidad del aire deja de vivir en un sistema paralelo y convive con climatización, iluminación, medición energética y control de accesos dentro de un mismo entorno de gestión.
MICA transmite sus lecturas por LoRaWAN. Connect Box las recibe, decodifica e incorpora al sistema. El dispositivo aparece como cualquier otro elemento de la instalación.
Durante la validación se utilizó también Modbus para comprobaciones y estudios comparativos. Ambos canales funcionan en simultáneo, lo que permite diseñar arquitecturas de comunicaciones con redundancia o con distintos niveles de acceso a los datos según las necesidades del proyecto.
MICA ya trae de forma nativa LoRaWAN, BACnet y Modbus RTU/TCP, tres de los protocolos que soporta Connect Box. No han hecho falta pasarelas intermedias ni adaptadores. Encaja directamente.
Este es probablemente el punto más relevante. Hasta ahora, MICA cubría LoRa, NB-IoT, Sigfox, Wi-Fi, Ethernet, Modbus y BACnet. Con Connect Box como puente, accede también al ecosistema KNX, uno de los estándares más extendidos en automatización de edificios en Europa, sin modificar hardware ni firmware.
Para cualquier proyecto donde el bus de campo principal sea KNX, esto abre una vía que antes no existía.

Un edificio gestionado con Connect Box ya tiene visibilidad sobre consumo energético, estado de equipos y condiciones de operación. Añadir datos de CO₂, temperatura, humedad relativa, COVs totales, partículas (PM2.5, PM10) y ruido ambiental completa esa fotografía y la convierte en accionable.
Los datos de CO₂ permiten ajustar la climatización según la ocupación real. Los niveles de partículas y compuestos orgánicos volátiles informan sobre lo que respiran los ocupantes. En un contexto donde la directiva europea EPBD y certificaciones como WELL v2 exigen monitorización continua, disponer de estos parámetros ya integrados en el sistema de gestión del edificio simplifica el cumplimiento normativo y el reporting.
No es añadir un sensor más. Es que la calidad del aire pase a tener el mismo peso operativo que la temperatura de impulsión o el consumo del cuadro eléctrico.
Durante el desarrollo se verificó también la compatibilidad con las pasarelas IoT de Wattsense, fabricante del hardware sobre el que se basa Connect Box y que comercializa su propia línea de dispositivos con funcionalidades equivalentes. La integración opera de la misma forma en ambos entornos, ampliando las opciones de despliegue para integradores y facility managers.
Cada MICA ofrece LoRaWAN, NB-IoT/LTE-M, Wi-Fi, Sigfox y Ethernet como conectividades, junto con Modbus RTU/TCP y BACnet como protocolos de comunicación industrial. Los datos también están disponibles en la plataforma cloud My inBiot y accesibles por API.
Es el dispositivo el que se adapta al edificio, no al revés. Y ahora, con Connect Box, KNX cierra el último hueco que quedaba en esa lista.